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lunes, 29 de junio de 2020

SIMBOLISMO Y SIGNIFICADO EMPERADOR


El Emperador 
es el Arcano número cuatro del Tarot, se le considera El Arcano de la Autoridad, de la Paternidad y de la Obediencia, es la estabilidad.

El Padre dominador. La Potencia. Base de toda construcción. Energía material. Apoyo. Personaje influyente. Poder sobre el mundo material. Esposo. Potencia sexual. Patriarcado. Jefe de familia. Fuerza pacificadora.Algunos estudiosos llaman la atención sobre un aspecto significativo de esta figura: el Emperador tiene las piernas cruzadas.

Este detalle corroboraría la tesis de inspiración germánica del arcano, ya que en el antiguo derecho alemán esta posición era prescrita ritualmente para los altos magistrados (1220).

Sin embargo, imágenes semejantes e igualmente antiguas aparecen en las iconografías francesas e inglesas, representando altos dignatarios.

El carácter ceremonial y prestigioso del cruzar las piernas puede tener un origen más remoto, posiblemente oriental, ya que eso no es habitual en el panteón grecorromano.

El antiguo simbolismo, convertido en liturgia por la codificación alemana, admite también un profundo sentido psicológico: cruzar las piernas y los brazos indica concentración volitiva, encierra al protagonista en su esfera personal y, desde el punto de vista gestual, afirma claramente el deseo de individualidad.

Otros detalles merecen ser señalados a propósito de ese personaje. Es común, asociar el simbolismo del Tetragrammaton a la figura del Emperador. Es sabido que el tetragrama traduce al nombre de Dios, o más bien la alusión a él.

Desde el punto de vista cabalístico, la relación Tetragrama-Emperador parece muy fecunda, ya que, comparada con los tres arcanos anteriores, consideradas respectivamente como el principio activo (I), el principio pasivo (II) y el principio del equilibrio o neutralizador (III), la cuarta carta se considera el resultado y, también, el principio de la energía latente.

Esto se armoniza perfectamente con la versión de Wirth sobre el Arcano IIII, según la cual él no es sólo el Príncipe de este mundo, que “reina sobre lo concreto, sobre lo que está corporificado”, sino que es también el paradigma del hombre estrictamente normal, en posesión de sus potencialidades, pero aún no realizado por la iniciación.

En este sentido, representa el cuaternario de orden terrena, de organización de la vida sensible, y puede ser relacionado también al demiurgo de los platónicos, a las divinidades inferiores en general (los héroes, antes de los dioses), y a todo intento de creación de vida a nivel terreno y perecedero.

También se ve en él, como rey que propicia la prosperidad y el crecimiento de su pueblo, una correspondencia al mito de Hércules, portador de la manzana, que lleva las manzanas de oro al jardín de las Hespérides.

Hércules, como héroe solar, que resume como ningún otro las fases del proceso iniciático en el sentido de la liberación individual, que esotéricamente, sólo se puede alcanzar a través del trabajo y del esfuerzo.

Como Hércules, también el Emperador no trasciende la condición humana, aunque el principio indique que podrá llevarla a su más alta manifestación.

Es considerado, en su cara no trabajada, como representante del aspecto violento y agresivo de lo masculino, pero también como dispensador de la energía vital y, en este aspecto, como la Naturaleza abundante, divisible, nutritiva.

El Emperador en el Tarot de Marsella (1750)



Sentado en un trono con las piernas cruzadas, un hombre coronado es visto de perfil. En su mano derecha trae un cetro que termina en un globo y por la cruz, mientras en la otra mano sostiene el cinturón.

En el primer plano, a la derecha, un escudo con la imagen de un águila parece apoyarse en el suelo. Un collar amarillo sujeta una piedra (o un medallón) de color verde. La corona se prolonga extraordinariamente detrás de la nuca.

El trono, una silla en cuyo brazo izquierdo se apoya el Emperador, reposa -como la mesa del Arcano I– sobre un terreno aparentemente árido, del que brota una solitaria planta amarilla.

A diferencia del emblema de la Emperatriz, el águila del Arcano IIII mira a la izquierda. El diseño de las águilas, por otro lado, difiere notablemente en uno y en otro caso.

La notación IIII, en la parte superior del dibujo, que ocurre también en los arcanos VIIII, XIIII y XVIIII no es habitual en la numeración romana (que registraría IV, IX, XIV y XIX).

Esta forma de grabar, sin embargo, forma parte de la tradición gráfica del Tarot, tal como aparece en la versión de Marsella y en la mayoría de las colecciones de cartas antiguas.

Significados simbólicos


  • El poder, el portal, el gobierno, la iniciación, el tetragrama, el cuaternario, la piedra cúbica o su base. Protección paternal.
  • Firmeza. Afirmación. Consistencia. Autoridad. Poder Ejecutivo. Influencia saturnina-marciana. Concretización, habilidades prácticas, orden, estabilidad, prestigio.

Interpretaciones usuales en la cartomancia

  • Derecho, rigor, certeza, firmeza, realización. La energía perseverante, la voluntad inquebrantable, la ejecución de lo que está resuelto. Protector de gran alcance.

Mental: Inteligencia equilibrada, que no desprecia el plan utilitario.

Emocional: Acuerdo, paz, conciliación de los sentimientos.

Físico: Los bienes, el poder pasajero. Contrato firmado, fusión de sociedades, situación del acuerdo. Salud equilibrada, pero con tendencia a la exuberancia excesiva.

Desafíos y sombra: Resultados contrarios a lo pretendido, ruptura del equilibrio. Caída. Pérdida de los bienes, de la salud o del dominio sobre cosas y seres. Oposición tenaz, hostilidad preconcebida. Terquedad, adversario obstinado. Un asunto contrario a los intereses. Autodestrucción, gran riesgo de ser engañado. Autoritarismo, tiranía, absolutismo.


Significado de la carta del emperador invertida

La carta del emperador invertida no nos habla de carencia o inversión de las capacidades que se le atribuye a la carta al derecho sino que las acentúa hasta llegar al extremo en el que perjudica al consultante.

Obsesión, obcecación, fanatismo, no saber dar a torcer el brazo, un exceso de prepotencia y egocentrismo.

La carta del emperador invertida simboliza, a fin de cuentas, la falta de realidad en la visión del sujeto y con ello la falta de libertad pasiva.

La carta del emperador invertida te aconseja que superes tus miedos a reconocer tus limitaciones y errores.

jueves, 25 de junio de 2020

ARCANO EL COLGADO


El arcano de El Colgado, del ahorcado, del suspendido, de la picota, del martirizado, del inmovilizado… en su representación de la iniciación espiritual a través de la expiación o sacrificio propio, es un recuerdo pictórico de la inmolación de los antiguos dioses y sacrificios rituales de las tradiciones y religiones, desde Odín hasta Cristo, pasando por Mitra y Atis. Posteriormente se identificó con los mártires y patriotas que eran colgados por un pie como castigo a sus creencias y rebeliones contra el orden establecido. Incluso hay evidencias históricas de que los primitivos mártires cristianos eran colgados por un pie como castigo y escarnio.

Se considera, pues, que El Colgado del árbol de la vida es el símbolo de la vida del espíritu en detrimento de la vida del cuerpo. Su sentido general en el campo de la adivinación es, por tanto, el de renuncia, sacrificio, expiación, dolor, martirio, purificación. Para Jung es el descenso al inconsciente, a las profundidades del alma, el conocerse a sí mismo, el primer sacrificio del «yo» al relegar a segundo término los materialismos externos o mundanos; es el sufrimiento y exploración interiores en busca de lo trascendental.

Es un arcano cuya figura es harto expresiva -la de un hombre colgado por el tobillo izquierdo (si bien en algún Tarot, como el Rider, lo está por el derecho), mientras que en otros mazos, como el de Cagliostro, es un hombre ahorcado o El Colgado, con la pierna libre cruzada, viene a hacer la figura invertida de un cuatro. Este número es alegórico y acostumbra representar la totalidad de la existencia, el conjunto de la personalidad y de sus instintos, el origen y raíz de la naturaleza eterna, idea que en la doctrina cristiana se transformó en las cuatro postrimerías del hombre: muerte, juicio, infierno y gloria.

Este naipe comunica la idea de inmovilidad, de falta de libertad, de estancamiento, de situación estacionaria, de ataduras, de paralización, que traducido al lenguaje vulgar significa que la situación que ha motivado la consulta (sea personal o comercial) seguirá estacionaria, que se mantendrá sin cambios. En este caso señala paciencia, resignación, vida rutinaria, sacrificios…, sólo para que el conflicto o situación se mantenga. Pero también tiene su parte positiva: conservación del empleo (si éste ya se posee) y conservación del negocio o matrimonio. Pero en la otra cara de la moneda se seguirá sin trabajo (si se está en el paro o sin empleo), se continuará sin encontrar la pareja adecuada, etcétera.

Muchas veces, esta carta ha de interpretarse como un período etapa de transición, de calma, de «impasse», de situación estática, de tiempo de espera para actuar de no mover un asunto, sino que será mejor dejarlo como está y esperar una ocasión más propicia, toda vez que El Colgado no puede moverse, no puede andar. Por consiguiente, expresa los esfuerzos y sacrificios que se tendrán que hacer para conseguir lo que se desee. Además, indica que se avanzará muy lentamente, tan lentamente que se tendrá la impresión de que nada se mueve, de que todo está como suspendido en el aire, de que pasa el tiempo en balde, como si nada ocurriera.

También puede tener según el tipo de consulta que se realice y la videncia del tarotista, el significado de desinterés material, renuncia de grandes ambiciones monetarias, sentimiento del deber por encima de los .Intereses propios, apostolado, patriotismo, filantropía, altruismo, sacrificio personal en aras del bien común, expiación, penas, pruebas de tipo personal o físico (salud), martirio, persecución, castigo, detención, encarcelamiento, condena o denuncia pública, víctima de la incomprensión de los demás, poco sentido práctico, esfuerzos que no son recompensados por el aplauso de los demás, trabajos o colaboraciones que exigirán tiempo, paciencia y sacrificio y que rendirán pocos beneficios, obligaciones morales, deberes conyugales y familiares, sacrificio de lo material en favor de lo espiritual, renuncia a los placeres, defensa de los intereses de la comunidad, vida contemplativa y filosófica ...

Si se inquiere por el resultado de unos estudios, exámenes u oposiciones y sale El Colgado, quiere decir que alguna asignatura quedará pendiente en suspenso, «colgada». 
Por supuesto, si uno se encuentra «colgado» monetariamente, «ahogado» por las deudas o problemas cotidianos y le sale este arcano como respuesta, anuncia que todo seguirá igual.

CUANDO SALE EN POSICIÓN INVERTIDA



En el plano de la salud, acostumbra significar que la misma no marcha bien, con tendencia al desequilibrio o agravamiento de cualquier dolencia, proceso u operación. Presagia complicaciones con la tensión arterial (sobre todo si se tiene la presión alta) y el sistema circulatorio, problemas con varices gota, flebitis y accidentes que afectan al aparato locomotor, fracturas o dislocaciones óseas, esguinces musculares, melancolía, neurosis obsesiva (en especial si la carta va seguida de El Diablo), desequilibrio nervioso, inestabilidad mental, mala circulación cerebral, complejo de inferioridad, arteriosclerosis, enfermedad de Parkinson.

Asimismo, en lo más grave, señala el peligro de caer en el alcoholismo o la drogadicción, sobre todo si el naipe que sigue es El Diablo. Por otro lado, anuncia que los proyectos e ideas de uno no se podrán poner en marcha en mucho tiempo o que quedarán paralizados. Presagia, pues, ayudas que no llegarán, colaboraciones que no se concretarán, asociaciones que no se llevarán a cabo, contratos que no se firmarán, pedidos que no se obtendrán, etcétera.

Otros significados de este arcano cuando sale al revés son: apatía, abulia, desgana, indolencia, obsesiones, manías, obcecaciones, fanatismos ideológicos, poca suerte monetaria, carencia de espíritu de sacrificio por la comunidad, mitomanía, fantasias exageradas, alucinaciones, poca preparación para soportar las obligaciones domésticas, taciturnidad, falta de firmeza de voluntad.